Estaba en medio
de una hermosa pradera, frente a mí se extendía un lago de aguas transparentes
con árboles de todas las tonalidades de rojos y naranjas a la otra orilla,
tenía tantas ganas de sumergirme en ese lago, pero la voz de Zafiro llamándome
sonaba en la lejanía, como si viniera de las nubes, pero sentía su cálido
aliento rozando mi oreja, me giré buscándola y entonces abrí los ojos.
-por fin te
despiertas dormilona
-mmm?
Sentí un suave
beso en medio de mis cejas, situación que aproveché para rodearla con mis
brazos y atraerla a la comodidad de la cama, ella sólo sonrió
-no, vamos
levántate que te quiero mostrar algo
Dijo
revolviéndome el pelo y quitándome las cobijas, estaba decidida a hacerme
levantar, miré la mesita de noche para saber la hora, y me extrañé
-¿las cinco y
media?
-la hora
perfecta, ¡Vamos!!
-¿a dónde?
-lo sabrás si
te levantas, ya saca tu lindo trasero de la cama y ven conmigo
-mmm… primero
iré al baño
-no te demores
Atendí mis
necesidades corporales y luego me cepillé los dientes y me lavé la cara para
terminar de despertarme mientras escuchaba a Zafiro al otro lado de la puerta
diciéndome que me apurara y que me esperaba en el balcón. Salí directo al
balcón, no tropecé porque ya tenía memorizado el camino, de lo contrario me
habría llevado más de una cosa por delante debido a la oscuridad del
apartamento, Zafiro no había encendido una sola luz, pero llegué sana y salva a
mi balcón y la encontré allí, apoyada en la baranda, mirando la oscuridad de la
madrugada, las luces de la calle
acentuaban aún más las frías tonalidades violetas de las montañas al horizonte.
Hacía frío. Ella
me envolvió en su abrazo poniéndome un abrigo sobre los hombros
-gracias
cariño, tú siempre piensas en todo
-te demoraste
una eternidad en el baño, así que tuve tiempo de comprobar las condiciones climatológicas
-¿y qué es lo
que me querías mostrar? espero que sea mejor que estar durmiendo bajo la
calidez de las cobijas
-ya lo verás,
ponte éstas
Y me presentó
un estuche de lentillas, claro, los “lentes
en el cuarto cajón” pero no imaginé que serían lentes de contacto, jamás
había usado un par de ésos, así que me quedé mirando perpleja el estuche
-ya veo, ven yo
te los pongo, después de todo mis dedos son más asépticos que el cuarto de
cirugías más riguroso del planeta… sólo relájate, confía en mí
Decidí hacer lo
que me pedía, ella vertió un par de gotas en cada lente y me los puso, parpadeé
un par de veces mientras me acostumbraba a los objetos extraños, pero no sentí
mayor molestia.
-¿cómo los
sientes?
-la verdad es
que ni se sienten, son demasiado cómodos
-están
diseñados para desintegrarse naturalmente, la lubricación natural de tus ojos
los eliminarán en 30 minutos, pero no te harán daño, sus componentes nutrirán
tus células oculares en lugar de dañarlas, así que no te preocupes
-oh, qué
interesante, eso es alta tecnología
-sí que lo es.
Ahora querida, a lo que vinimos, que ya se ven
las primeras luces del alba,
mira al horizonte y no lo pierdas de vista
Me abrazó por
la espalda y acomodó su mentón en mi hombro izquierdo de manera que nuestras
cabezas se juntaron cómodamente. Me dediqué a escudriñar el horizonte y
entonces capté la tenue luminosidad tras las montañas.
-¡oh por Dios!!
-¿puedes verlo?
-¿qué es eso
tan hermoso?
-son las
primeras ondas de luz, ¿cuántos colores ves?
-¿cómo me haces
esa pregunta? es… imposible de describir
-aún no has
visto nada, irán aumentando en intensidad durante los siguientes diez minutos,
hasta que por fin podamos ver el sol
-nunca había
visto esa tonalidad del violeta, y ese brillo junto a los naranjas, voy a tener
un colapso neuronal tratando de clasificar ese color…. ¡Oh Dios! Distingo
perfectamente la copa del árbol justo en la cima, nunca había visto con tanta
nitidez
-sí cariño,
también aumentan la capacidad de enfoque, pero solo concéntrate en la luz, no
querrás perderte los colores que vienen justo allí
Y me señaló el
foco de mayor luminosidad hasta el momento, a la par que depositaba un suave
beso sobre mi cuello
-no me ayudas a
concentrarme
Me giré
lentamente para depositar un beso en sus labios pero quedé petrificada, mis
nuevos ojos me permitieron ver su rostro como si fuera la primera vez, había
estado ciega hasta entonces, quedé idiotizada detallando sus labios, sus ojos
que hasta entonces creía de un azul profundo me mostraron una gama casi
infinita de azules y algunos tonos del violeta, podía distinguir perfectamente
cada línea de color en sus iris y perderme en el violeta intenso de sus
pupilas, un violeta tan cercano al azul marino que parecía negro.
-¡tus ojos!
Y diciendo esto
cerré la distancia para besar sus labios intensamente azules.
-me encantan
tus besos, pero pronto saldrá el sol y no quiero que te lo pierdas
Tenía que
reconocer la persistencia de Zafiro, si quería algo no permitía que nada la
distrajera de su objetivo. Sonreí por su dulce insistencia y fijé mis ojos en
la danza de colores en el cielo. Asombro, era lo que podía distinguir entre mis
confusas emociones, que eran un revoltijo de alegría, maravilla, euforia,
gratitud… estaba abrumada por la majestad de la naturaleza desplegada en un
sencillo amanecer solo visto con nuevos ojos.
Podía jurar que
el espectro de colores se había ampliado, pues además de los siete conocidos en
el prisma había unos tres más que no pude clasificar y que no puedo describir
por la simple razón de que no guardan parecido alguno con ningún otro color,
estaba segura que eran primarios, puesto que no tenían relación con los demás,
y a partir de ellos se formaba un nuevo abanico cromático. Solo sentí la
calidez de Zafiro en mi espalda estrechando el abrazo, su barbilla descansando
dulcemente en mi hombro derecho, si algún día llego a conocer el paraíso estoy
segura que debe parecerse a éste momento.
Poco a poco el
sol fue ascendiendo y el prisma de colores se hizo más nítido, no había
necesidad de palabras, nuestro silencio era más que elocuente, se me hacía más
difícil notar el nudo de emoción que se apoderaba de mi garganta al recordar
aquella frase de su carta: “si logras
descifrar el nuevo color del espectro solar entonces comprenderás lo que le has
otorgado a mi vida con tu sola presencia.” Ella me amaba aunque aún no
quisiera ponerle nombre a sus sentimientos, pero la certeza de su amor me
iluminó con la misma potencia que la luz del sol que podía apreciar en tal
magnitud gracias a mi visión mejorada por aquellos lentes, me giré lentamente
para apoderarme de sus labios poniendo en aquel beso toda mi ternura.
Uní mi frente
con la suya y cerré mis ojos para disfrutar de su calidez y la dulzura de su
aliento
-Yo también te
amo
-¿Eh?- me miró
desconcertada
-lo he
comprendido
Sonreí por su
expresión, su cara era todo un poema al no saber de qué le hablaba
-en tu carta lo
decías, y después de lo que acaban de ver mis ojos lo he comprendido-
Le insistí, a
la vez que pude notar que mi visión regresaba a la normalidad. Entonces su
rostro se iluminó al caer en la cuenta, sin embargo la cité textualmente para
dar un mayor énfasis al momento:
-“si logras descifrar el nuevo color del
espectro solar entonces comprenderás lo que le has otorgado a mi vida con tu
sola presencia” Tú también has iluminado mi vida, y ya te lo he dicho pero
quiero que tengas la certeza de que has entrado a mi corazón y yo no he puesto
resistencia, te amo Zafiro
Esta vez ella
inició el beso y lo culminó sonriendo sobre mis labios
-Te gusta
ponerle nombre a las cosas, yo soy feliz solo experimentando la vida, es como
si al conocerte hubiese vuelto a nacer
-¡Aw qué
adorable! Creo que estamos sudando miel por estos lados
La abracé
fuertemente y luego nos conducí de regreso a la habitación tirando de ella
hacia la cama y derribándola en el acto
-ha sido el
mejor amanecer que he podido apreciar en mi vida…pero en este momento solo te
quiero aquí
Enfaticé mis
palabras enredando mis piernas con las suyas y atrayéndola aún más hacia mi
pecho, ella sonreía juguetona.
Parecíamos un par de niñas jugando entre las
sábanas, guerra de almohadas, cosquillas y todo lo que viniera a nuestra
imaginación, hasta que terminamos bajo la ducha riéndonos de cualquier cosa,
podríamos haber seguido así todo el día, pero por fortuna el sentido de
responsabilidad de Zafiro es enorme; una vez desayunadas nos sentamos en la
sala a organizar nuestro itinerario en las siguientes tres semanas, para poder
atender a los compromisos más urgentes: la boda de Santi y mis parciales que ya
se avecinaban.
Pasamos el
resto de día, ella entre llamadas y conferencias virtuales con los chef, las
floristerías y los salones de eventos, yo redactando ensayos y poniéndome al
día con las cosas de la U, eran las 8pm cuando ella me invitó a “respirar un
poco de aire fresco”, me sorprendió que decidiera caminar, sabiendo su
reticencia a dejarse ver y espantar a la gente llamando su atención, pero por
otra parte estaba muy feliz, pues esto demostraba que ella también iba
rompiendo sus propios miedos y dejara de importarle tanto su “pequeño” problema
y se permitiera relajarse un poco.
Tomadas de la
mano bajamos disfrutando de la frescura de la noche, fuimos por la avenida La Playa hasta Girardot y nos detuvimos frente a un parqueadero, se me hizo muy
corto el camino ya que la conversación era agradable y yo simplemente
disfrutaba de ese paseo nocturno de la mano de mi novia, como cualquier otra
pareja, pero la miré un poco confundida porque nos deteníamos allí ¿cenaríamos
algo en los restaurantes cercanos? No es como si ella fuera fan de tantos fritos
y comida poco saludable, no lo entendía
-¿qué pasa?
¿quieres que entremos a un restaurante de estos?
Me miró
sorprendida -¿tú quieres?
-¡No! Jajajajaja
después de probar tu comida me has refinado el paladar
-me alegra
escucharlo, porque pensaba prepararte la cena
-Esa es una
buena noticia, ¿entonces nos devolvemos a casa?
-no, vamos a la
mía, ven conmigo
Entramos al
parqueadero y lo entendí, ella venía por Skadi, no sé qué me imaginaba pero
nunca pensé que lo dejara en un parqueadero común y corriente a $2.000 la hora…
en fin, la seguí y subí con ella a la pequeña nave, ella pagó su ticket y
salimos rumbo a su mansión donde llegamos a los pocos minutos, aunque ella
alegó que había reducido su velocidad, sí claro, y hacer ese trayecto en 5
minutos era ir demasiado lento.
Fuimos directo
a la cocina, bueno, ella fue a la cocina, porque insistió en que me quedara en
el comedor mientras preparaba la cena, me dejó un estuche y me pidió que
escogiera la música. Había de todo, pero mi intuición me decía que tendríamos
una conversación profunda durante la cena, así que me decanté por un cd de
música celta, aunque ella fuera de origen nórdico creo que le gustaría este
tipo de música. Los suaves acordes empezaron a inundar el comedor cas al tiempo
que entraba Zafiro con la cena preparada
-interesante
elección
-pensé que te
gustaría
-es perfecta,
justo te preparé un plato irlandés
-oh waoo,
gracias
-bueno
realmente es un plato muy antiguo, me la ofrecieron una noche una familia de
pescadores irlandeses del siglo III A.C. Espero que lo disfrutes
-oh vaya, eso
es una verdadera antigüedad
-bueno,
realmente es una receta muy sencilla, pero deliciosa y nutritiva
-¿cómo se
llama?
-estofado de
ostra- dijo mientras destapaba un humeante plato frente a mí
-cuéntame eso
de que cenaste con unos pescadores, ¿cómo pasó?
-bueno, fue una
noche de tormenta, había pasado el día en el océano conociendo las especies
submarinas de la zona, al atardecer decidí salir a la superficie y descansar un
poco en la costa disfrutando la ultima hora de luz, pero entonces se desató la
tormenta, me quedé allí sentada sobre las rocas contemplando el espectáculo. Naturalmente
atraje los rayos que cayeron uno tras otro sobre mí durante casi media hora,
-sonrió- fue una jugosa tormenta, hermosa y energizante. Pero no había tenido
suficiente cuidado, embelesada como estaba contemplando el espectáculo, no me
di cuenta de estar tan cerca de una pequeña cabaña habitada. La madre me
observó y tras ella toda la pequeña familia, y al ver que los rayos no me
dañaban llegaron a la conclusión de que era una divinidad, decidieron hacerme
una ofrenda, y como no tenían nada me ofrecieron su comida, cuando la lluvia
cesó me enviaron un plato con la hija mayor, de unos doce años, era una sopa de
papa con especias y ostras frescas. La pequeña temblaba al salir de casa, así
que le dije que me lo dejara sobre una roca que estaba a mitad del camino, lo
suficiente para que no se acercara mucho a mí, obviamente tomé esa cena a pesar
de no querer ingerir nada, pero esa familia se había quedado sin comer por mi
causa, así que por respeto acepté su ofrenda e hice crecer un manzano en el
lugar de aquella roca, para dejarles un recuerdo que los alimentara de vez en
cuando
-waao ¿hiciste
crecer un manzano de la nada?
-bueno, todo es
energía, la materia está compuesta por átomos, si conoces la composición exacta
de cada partícula puedes manipular la materia, no lo hice crecer de la nada,
tenía una enorme cantidad de protones, electrones y neutrones justo allí, a mi
disposición, solo los reagrupé para que formaran un cuerpo de materia distinto
a la roca
Mientras lo decía había transformado una de las elegantes servilletas de papel en una bellísima rosa roja en miniatura, incluso tenía unas cuantas gotitas de agua sobre sus pétalos, la recibí asombrada
-eres tan sobrenatural
-solo quiero
ser natural, quiero tener más paseos contigo como el de esta noche, caminar
entre la multitud sin alterar su comportamiento, poder abrazarlos a todos como
una humana más
-me pregunto si
lograr esa normalidad te hará perder todos tus poderes
-he convivido
con estas rarezas por muchos siglos, no nací con ello y me vendría bien
recuperar mi humanidad
-me gusta como
eres ahora
-¿estás
diciendo que si no fuera un fenómeno no me querrías?
-no eres un
fenómeno, y no he dicho eso, lo que dije es que te acepto y te amo tal como
eres, y creo que eres maravillosa. Me alegraría que todos pudieran conocerte,
pero a la vez me espanta, porque querrán estudiarte minuciosamente, no te
dejarán en paz, el ser humano tiene una curiosidad cruel y es capaz de destruir
maravillas con tal de “dominarlas” medio mundo te amaría y el otro medio mundo
querrá destruirte porque te considerarán una amenaza
-bueno, lo que
menos quiero es un espectáculo, solo ser una más… una más en la humanidad, ¿es
mucho pedir?
-no, así como
lo dices me haces sentir afortunada, porque yo soy precisamente eso, una más,
un insignificante punto en la multitud
Me miró a los
ojos y me brindó su sonrisa más sincera, inevitablemente sonreí también, tomó
mi mano mientras me decía
-quédate
conmigo, mañana averiguaremos si puedes curarme
-no estás
enferma
-Sabes a qué me
refiero
- bueno, vale,
pero no lo digas así
-¿entonces cómo
lo digo?
-no lo sé, pero
no estás enferma, no lo mires de esa forma, colaboraré contigo en todo lo que
pueda ¿me sacarás sangre? ¿qué vas a hacerme?
-no necesito
sacarte sangre, solo estudiaré minuciosamente la composición de tu amígdala y
tu adrenalina, puede que allí esté la respuesta, luego trataré de replicarla y
veré si mi cuerpo lo recibe como suero inyectado, aunque esa es la parte que no
he conseguido resolver, puesto que mi piel es impenetrable, no he logrado
fabricar una aguja que lo logre
-¿y si solo lo
bebes?
-no sé si será
igual de efectivo que si entrara directamente a mi torrente sanguíneo
-no lo sé, tal
vez un médico científico podría ayudarte, solo soy una pobre dibujante, no sé
cómo ayudarte
-estás aquí, es
más que suficiente, las respuestas que busco están en tu cuerpo, así que no
digas que eres insignificante
-no sé es que
todo lo que dices parece tan complejo para mí, quisiera brindarte mayor ayuda
-no te
preocupes, lo complejo déjamelo a mí, creo que será aburrido para ti, puesto
que solo estarás acostada en una cama bajo mi atenta mirada y a disposición de
mis manos
-eso es
demasiado tentador- le dije con una gran sonrisa dejando mi plato vacío y
acercándome a ella para sentarme a horcajadas sobre sus piernas- ¿empezamos ya
doctora?
Holaaaa!!! estuve perdida mucho tiempo, pero no había podido terminar este capítulo hasta hoy, estaba en blanco, en fin, me alegra poder subir esta actualización hoy, y de paso darles mi saludo de año nuevo, esperando que todo en sus vidas esté bien y mejorando, un fuerte abrazo a quienes me visitan y siguen la historia de Zafiro.
ResponderEliminarNo olviden comentar.
Un abrazo especial a María Laura, perdón por hacerte esperar tanto ;)
ResponderEliminarY comentarles que esta historia también tiene página de Fb, para que se pasen por allí, le den "me gusta", comenten, compartan o me escriban...
ResponderEliminarhttps://www.facebook.com/pages/Zafiro/1486174474956627
ahora sí, feliz semana!!!