lunes, 16 de junio de 2014

Zafiro 17

El jugoso aroma de un delicioso trozo de solomito a la plancha, con papas fritas y ensalada de lechuga, cebolla y tomate me inundó por completo, mi estómago gruñó sin pudor alguno, y por esos breves segundos solo disfruté del placer del gusto y el olfato, mi amigo por su parte se había decidido por algo más típico y había pedido bandeja paisa, que también despedía un aroma demasiado tentador, el culpable era el gran trozo de crujiente chicharrón que coronaba el plato.

Por unos minutos nos dedicamos a saturar nuestros sentidos y de paso saciar nuestra hambre con aquel banquete, pero luego de esos primeros instantes de eufórico placer gastronómico, Richard puso el tema que habíamos aplazado hasta entonces

-y bien, ¿me contarás lo que sucedió estos últimos tres días?

-han sido los días más maravillosos que he vivido

-bueno, ya no lo adornes, recuerda que estamos tratando un tema delicado, ¿o es que ya olvidaste la paranoia que tenías la semana pasada?

-jajaja ah, sí, no lo he olvidado, solo he cambiado de parecer respecto a Zafiro, estos días junto a ella me han otorgado una nueva perspectiva

-pues cuéntame, quiero saberlo, porque lo último que recuerdo era que estabas convencida del desequilibrio mental de la chica, y ahora llegas sudando corazones por los poros

-jajajaja tan exagerado, pero ya que lo mencionas, estuviste presente el viernes, la viste, dime ¿cuál fue tu percepción acerca de ella?

-ya que lo mencionas, pues déjame decirte que nunca había visto a una súper modelo en persona, su belleza es fascinante… pero también es aterradora, pasó cerca de mí cuando iba a tu encuentro y por poco mojo mis pantalones, casi salí disparado hacia el puesto de hamburguesas, pero luego me pude serenar y observar las cosas con algo de objetividad

Mientras él hablaba no pude evitar reírme, la imagen de Richard con su huesuda anatomía huyendo de Zafiro me pareció de lo más cómica

-¿de qué te ríes?

-perdona Richi, es que te imaginé corriendo, no me prestes atención, sígueme contando

-pues no es gracioso, sentí verdadero pánico, al parecer es verdad eso de que provoca miedo en la gente, porque no fui el único en comportarse así, pero claro, tú no lo notaste porque estabas de espaldas al lugar por el que ella llegó

-la verdad sí lo noté, y fue esa actitud en la gente la que me indicó que ella estaba cerca

-bueno, pues al menos tú eres inmune, porque te aseguro que no es nada agradable la sensación, pero luego de que ustedes hablaron y se fueron estuve investigando y no hay nada, está totalmente limpia, sus únicos litigios legales fueron hace dos años cuando obtuvo la cédula de extranjería, pero nada más, así que oficialmente no es ninguna criminal

-¿cómo que oficialmente? ¡No hay motivos para desconfiar de ella!

-bueno, no lo sé, será por sus efectos terroríficos, pero empiezo a volverme algo supersticioso

Lo persuadí de la bondad de Zafiro, contando en esencia lo que fue mi estadía en su casa durante esos días, sin entrar en detalles, claro está, además le confesé de los sentimientos que estaban fluyendo en mi interior y el cambio que el contacto con Zafiro había operado en mi manera de percibir la realidad; aunque no le conté la historia de sus orígenes, le aseguré que junto a ella no corría peligro de ningún tipo y que lamentaba mi anterior paranoia pero que ya no eran necesarias sus investigaciones

Al salir del restaurante solo me abrazó y me dijo

-me alegro por ti, de verdad, ojalá puedas ser feliz, te lo mereces… junto a ella o con quien sea… perdona mi desconfianza, pero está en mi naturaleza, y no te pierdas mucho por favor, mantente en contacto

-por supuesto Richi, eres un buen amigo, gracias, de verdad, saludos a Carmen

-con gusto se los daré, y ve haciendo espacio en tu agenda, tienes que ir a visitarnos

-claro, te avisaré para que prepares un buen asado

-no piensas sino en comida ¿eh? Aun no entiendo cómo es que no engordas

-jajajaja la belleza no se improvisa

-presumida… cuídate mucho pedazo de espagueti

-mira quién habla

Nos separamos y fui directo a casa, aún necesitaba procesarlo todo en el silencio y soledad de mi apartamento, así conectaría con mi realidad y podría comprender realmente todo lo que le estaba sucediendo a mi vida.

Entré y lo primero que hice fue abrir las ventanas, abrí mi desocupada nevera en la que por suerte todavía había una botella de té, la abrí y me senté en la sala. Lo observé todo, no había un solo cambio en el mobiliario, ni en la arquitectura, todo estaba como siempre, seguía siendo mi casa, seguía siendo mi lugar personal, solo yo estaba cambiando; llámenlo enamoramiento o como quieran, pero había más luz y la soledad había desaparecido, ya no me sentía sola, a pesar de no tener ningún tipo de compañía en este momento.

No supe cuánto tiempo permanecí en silencio, sentada en la sala, en un estado similar a la meditación interiorizando todas las vivencias de los últimos días, solo sé que cuando me levanté de ese sofá estaba en completa paz. Me dirigí a mi habitación y con suficiente calma seleccioné la ropa que me pondría para ir al trabajo, luego entré a la ducha y disfruté de cada gota de agua que relajaba mi cuerpo.

Llegando al bar me detuve un momento en la esquina donde la vi por primera vez, no pude evitar sonreír, las experiencias más importantes en la vida son a la vez las más sencillas, una mirada es una de ellas.

Esta vez al llegar a la puerta me encontré con John, se había tomado en serio mis sugerencias de vestuario, tenía que reconocer que el atuendo hipster no se veía nada mal en él, a pesar de no estar entre mis favoritos.

-Hola John, qué puntual

-Hola Lisa

-te ves muy bien, buena elección

-gracias, tú… tú también estás muy linda

-gracias John, ven, voy a abrir para que hablemos dentro

Mi celular vibró pero al tener mis manos ocupadas abriendo la puerta del local  no pude ver lo que me había escrito Zafiro, pues solo ella había estado tan activa con los mensajes de texto. Así que en cuanto tuve mis manos libres pude comprobar que efectivamente ella me escribía

-“¿qué tanto cariño le tienes a tu mueble de cocina?”

Fruncí el ceño, ¿por qué me hacía esa pregunta?

-“¿estás en mi casa?”

-“no necesariamente, y no has respondido a mi pregunta”

-“no suelo establecer relaciones sentimentales con objetos inanimados, el mueble me ha sido muy útil, pero no daría la vida por él”

-“Gracias por su respuesta, nos veremos luego”

¿Qué? ¿cómo que nos veremos? ¿vendrá de visita? ¡Oh no!! 
Dejé la casa hecha un desastre…

-“será mejor otro día, no he tenido tiempo de hacer aseo”

-“Relájate, y no dejes al pobre John hablando solo, ocúpalo en algo para que pierda los nervios, que está al borde de un colapso”

Miré a John, efectivamente me estaba hablando pero no le entendí una sola palabra, le sonreí tratando de disimular mi total falta de interés y le pedí que me ayudara a acomodar las mesas mientras me dedicaba a limpiar la barra y preparar todo antes que llegara Santi, que por cierto estaba tardando y eso era muy raro en él, así que empecé a preocuparme, pero cuando estaba buscando su número para llamarlo apareció en la puerta

-¡Dime que por fin tuviste sexo salvaje o te despido ahora mismo!

-vaya Santi, yo también me alegro de verte

-es la única excusa que aceptaré por dejarme solo este fin de semana, me pediste solo una noche y solo hasta hoy te apareces, así que empieza a contar los detalles o de lo contrario considérate desempleada

-jajajajaja qué dramático, y yo que creí que a los únicos hombres a los que les interesaba el sexo entre chicas era a los hetero

-¡Así que hubo acción! Lo acabas de admitir!!!

-Ya Santi, creo que este tipo de conversaciones no deben darse en horario laboral, además no querrás espantar al nuevo mesero

-¿Cuál nuevo mesero?

-como entras ávido de chismes ni te enteras del personal, Santi te presento a John, John, él es Santiago, el dueño del local y por tanto responsable de tu contratación, te dejo con él, éxitos, yo me iré a terminar de organizar la barra

-Lisa, tenemos una conversación pendiente, te salvas por ahora… Encantado de conocerte John, así que quieres trabajar con nosotros…

Yo me retiré a la barra buscando en mis bolsillos el vibrante celular, por supuesto, otro mensaje de Zafiro

-“Qué sutil es tu jefe, ya quiero saber lo que le dirás”
¿Cómo es que se entera de todo, me ha puesto un micrófono para espiarme? No me aguanté más y la llamé

-hola, señorita imprescindible

-Zafiro, ¿me puedes decir cómo es que te enteras de todo?

-um… creo que tienes problemas de memoria, o no me escuchas cuando te hablo

-¿Qué?

-O tal vez no confías en mis palabras

-¿podrías ser más explícita? No entiendo nada

-¿te hablé de la sensibilidad de mis sentidos cuando te conté acerca de mi transformación? Podría escucharte perfectamente aunque estuvieras hablando en susurros en medio de una multitud enardecida en las calles de Bagdad, ¿responde esto a tu pregunta?

-oh perdona, lo olvidé, he vivido contigo tantas cosas en tan poco tiempo que es demasiada información para mi pequeño cerebro

-no te preocupes, te entiendo

-un momento, ¿así que me has estado espiando desde lejos?

-eh… digamos que he estado pensando en ti durante el día, por tanto mis sentidos te siguen casi que involuntariamente, aunque admito que no he opuesto resistencia

-vaya manera más romántica de decirme que me extrañas

-jajajajaja pero tú también me has extrañado

-claro, pero yo no te he estado espiando todo el día

-auch, qué enojona ¿estamos teniendo nuestra primera discusión?

-pues eso parece

-cuando pones esa carita de enfurruñada te ves tan adorable

-¡y lo sigues haciendo!

-ok, entendí, no te enojes, y mejor sigue con tus labores pues tu jefe no te ha quitado el ojo de encima y vendrá a interrogarte sobre tus llamadas en horas de trabajo, y más te vales que guardes el celular o quizá se atreva a checar tu historial de llamadas…

-agh… par de entrometidos los dos, ya me las arreglaré con él, y tú no creas que te salvas

-Cariño, el enojo no te durará tanto

-presumida

Sin esperar respuesta corté la llamada. Es encantador que me extrañe y se interese por mí, pero esa forma suya tan particular raya en lo obsesivo, yo valoro mucho mis momentos de soledad, mi espacio personal, y el hecho que me esté vigilando desde lejos me hace sentir acorralada… pero claro, no podía dejar de tener razón, Santi terminó de hablar con John y en seguida vino a bombardearme con preguntas, respiré profundo para disipar un poco mi cambio de humor

-Ahora sí me dirás en dónde estuviste el fin de semana, porque esa desaparición tuya me parece muy sospechosa y mi instinto me dice que…

-Ay Santi, de verdad, no entiendo cómo es que no te hiciste periodista, de verdad, eres un poquitín exasperante cuando te lo propones

-nena, pero soy tu jefe, y aún no me has dado una excusa válida por tu ausencia

Suspiré, sería mejor contarle o sus preguntas me provocarían una apoplejía

-a ver, por dónde empiezo

-pues por el principio, me pediste permiso para el viernes porque tenías una cita y no viniste a trabajar los dos días siguientes

-Sí, bueno, la cita se convirtió en un increíble fin de semana en el paraíso, ¿responde eso a tus preguntas?

-¡pero qué locuaz!

-Bueno, está bien, te contaré, me encontré ése viernes con Zafiro, ella me invitó a su finca y perdía la noción del tiempo, estuve con ella todo el fin de semana, por eso no vine a trabajar. Creo que me he enamorado

-¡Oh por Dios!  ¡Ya la quiero conocer!!! Pero mujer, quién lo diría, no perdiste el tiempo, esa sí que es una primera cita exitosa, podríamos organizar una boda conjunta, aún hay tiempo

-¡Santi!!! ¿estás loco?

-si en la primera cita pasaron a segunda base, por qué no pensar en matrimonio y en los hijos que tendrán

-¡Oh Dios!! Eres imposible

El resto de la noche tuve que soportar las insistentes bromas de Santi acerca de la futura madre de mis hijos, sobre los posibles vestidos de novia y todo tipo de impertinencias parecidas, así que llegado el momento de regresar a casa lo último en lo que pensaba era en mi enojo con Zafiro, mi mente quedó en blanco en cuanto abrí la puerta de mi apartamento, todo estaba tan distinto pero tan acogedor, una luz tenue iluminaba la nueva sala, donde Zafiro me esperaba tan dulce y encantadora, sonriéndome de esa manera que me derretía las entrañas.

Me quedé estática en la puerta pues no podía reaccionar, ella se levantó y vino a mi encuentro

-buenas noches corazón

Y tomándome por la cintura me plantó un beso tan cargado de pasión como de ternura, y mi cuerpo respondió abrazándome a ella como si de ello dependiera mi vida, mi corazón latía desbocado con una emoción incontenible, no había pensamiento alguno en mi cabeza, pues mi cerebro se ocupaba exclusivamente de procesar el sinfín de sensaciones que la sola presencia de Zafiro provocaba en mí, y ni qué decir de un contacto como éste.

Con delicadeza terminó el beso dejando unidas nuestras frentes

-¿cómo estuvo el trabajo?

-¿eh?

¿cuál trabajo, de qué me habla? Mi conciencia me había abandonado, poco a poco comencé a recordar mi nombre, ah sí, claro, el trabajo, tengo un trabajo, acabo de llegar de él, y, ¿estoy en la puerta? Ah claro, encontré a Zafiro en mi casa que no parece mi casa… y me ha dado un beso que me ha hecho olvidarme de mí misma

-¿cariño?

-ah, sí, el trabajo… um, bien, estuvo bien

Lo que de verdad están bien son tus labios, sin pensarlo siquiera busqué nuevamente el dulce contacto interrumpido por preguntas sin sentido.

Ella culminó nuevamente el beso, sonriendo sobre mis labios

-veo que me has extrañado, pero ven, entra, ¿o te quedarás el resto de la noche en la puerta?

Yo solo asentí y me dejé conducir por su mano, entonces recobré mi capacidad de hablar

-¿tú has hecho todo esto?

-creí que no vendría mal una renovación de interiores en tu apartamento, pero mañana lo verás con más calma, estás muy agotada y es mejor que descanses

-ajá

Entramos a mi habitación, un nuevo y agradable tono azul y violeta cubría las paredes y una enorme cama doble ocupaba casi al completo el espacio interior, me encantó ese nuevo aspecto de mi lugar de descanso, y agradecí nuevamente a Zafiro con un beso para luego dirigirme al baño por una cálida ducha y mi pijama. Ella quiso acompañarme en la ducha pero supe resistirme a la tentación, necesitaba un poco de privacidad para aliviar mis necesidades fisiológicas. No tuvo que esperarme demasiado, pues me duché con brevedad.

-qué rapidez

-solo porque hay algo más importante en ésta habitación

-¿ah sí? ¿qué será?

-un par de ojos azules que me vuelven loca

-¿solo los ojos?

-toda tú


Silencié sus palabras con mis besos, y sus brazos me envolvieron, nuestros cuerpos casi fusionados se expresaron en el lenguaje íntimo del amor hasta que al fin encontraron el descanso y nos entregamos al sueño cómodamente unidas en un abrazo.

viernes, 9 de mayo de 2014

Zafiro 16

-Interesante elección de colores en este dibujo Lisa, hiciste un buen trabajo en aquellos cuatro con el carboncillo y las sepias, sin embargo debo admitir que estos azules le dan a la figura un valor agregado, tienen un matiz casi onírico, es bellísimo. Felicitaciones Lisa, tienes un gran talento.

-gracias profe, aunque el mérito lo tiene por completo la modelo, yo solo he podido captar una mínima sombra de su hermosura

-mmm… por tu mirada parece que ella captó de ti algo más que solo tus trazos… jajajaja… no te sonrojes, suele pasar, ve a continuar con el ejercicio de clase y le dices a Mariana que venga.

-gracias profe

Con esas sencillas palabras recogí mis dibujos para volver al caballete donde estaba trabajando, no sin antes pasar por el puesto de mariana para avisarle que era su turno, organicé mis cosas para seguir con el ejercicio, pero la risita de alguien a mi lado me hizo volverme para ver de quien se trataba, era Yessica

-jajajaja tienes una carita de idiota que no puedes con ella

-no te burles-(¿soy tan evidente?)

-uhhh… cómo estás de sensible

-¿qué quieres?

-ay, pero ya bájale a la bilis, solo quería mirar tus dibujos

-es que tú eres tan irritante cuando quieres

-no querida, eres tú la que se la ha pasado casi toda la mañana en la luna, mira nada más como te pones de colorada, ¿tuviste sexo desenfrenado todo el fin de semana?

-¡Dios!! Eres una pervertida, no soy como tú que solo piensa en sexo

-ay si, tan inocente ella, no te hagas, déjame ver- dice esto último arrebatándome la carpeta donde guardaba los dibujos de Zafiro- Wooou, madre mía!! Pero si por esta belleza yo también me haría lesbiana, por Dios, está buenísima ¿quién es ella?

-ahhh eres una pervertida, no te lo diré

-ahora entiendo por qué no me ponías cuidado, ¡omg!! Esta azul está hermosa

-¡bueno ya!! Deja de morbosear mis dibujos, dámelos

-pero si todavía no termino, espera, wou, éste sepia está increíble

-¿qué es lo que está increíble? ¡Oh my God!! Qué es esa belleza, Lisa eres una puta genio, qué es eso tan perfecto

-Verdad que sí Cami, por eso es que Lisa nunca fue tentada por mis atributos, me ha roto el corazón

-¡lo que me faltaba! Dios las hace y ellas se juntan

-jajajaja ¿quién es ella Lisa?

-una amiga

-jajajaja te lo dije Cami, notaste ese tono sensual con que dijo “amiga”

-Eso veo Yessi, la perdimos… me alegro, ya empezaba a preguntarme si en verdad eras lesbiana, nunca nos miraste

-ay, par de pervertidas, eso nunca lo sabrán

-¡oh! Lo acabas de admitir, ¡nos mirabas!!!

-¿cuál de las dos te gusta más?

-o tal vez nos prefieras juntas en tu cama

-¡Ya!!! déjenme en paz, estoy trabajando

=Lisa tiene novia, Lisa tiene novia

-Ustedes son imposibles, ¿ya terminaron su trabajo?

=Lisa tiene novia

-par de infantiles, ¡largo de aquí!

=Lisa tiene novia, Lisa tiene novia

-en cinco minutos quiero sus trabajos de clase en mi escritorio, suspendan lo que tienen y no olviden el fijador, no respondo por trabajos arruinados

-Salvada por la campana Lisa, ahora nos vemos

-¡Dios!! No me libraré de ellas

-¿decías algo?

-¡Nada!, ah… hola Eric, solo son Yessica y Camila, tú sabes

-jajajaja ya veo, siempre van detrás de ti, pero déjanos alguna o tal vez empezaré a decir que soy lesbiano a ver si también se me acercan tantas como a ti, no me molestaría

-jajajajaja… no te burles tonto

-tranquila, iremos al bar de enseguida ¿vienes?

-muero de hambre, iré primero a comer algo, luego los alcanzo

-por cierto, eres una tesa, vi tus dibujos, son excelentes

-Gracias Eric, hablamos luego

¿Qué le pasa hoy a todo el mundo? Ni que me hubiera pintado la cabeza de verde fosforescente, otra vez Richard, tendré que contestarle

-¿hola?

-hasta que por fin me contestas mujer, ¿tienes idea de lo mucho que he estado preocupado por tu vida? ¿por qué carajos apagaste el celular? Eres de lo más…

-¡Lisa, Lisa!!!

-Dame un segundo Richard, ¿Qué quieres John?

-es para… ah perdona, termina la llamada, te espero

-ok, hola Richard, es que un compañero me hablaba

-pues si ya saliste de clase podremos encontrarnos para hablar

-eh, aún no Richard, pero si quieres pasa por mí a la hora del almuerzo, tengo clase en seguida, pero salgo a las 12 ¿te parece?

-está bien, nos vemos entonces

-listo, que estés bien… Ahora sí John, ¿qué me decías?

-Ah, sí, era… era para… para recordarte lo de mi hoja de vida

-Ahí sí, claro, ¿la tienes ahí?

-eh, sí, sí, te… te la traje

-Mira John, ¿estás libre esta noche?

-uh… eh, sí, sí, no, no tengo nada qué hacer

-Bien, te espero entonces en el bar a las 5 en punto, lleva tu hoja de vida y no llegues tarde, ¿vale?

-¡oh! Gr… gra… gracias Lisa, eh.. estaré ahí, a las 5 si, gracias, gracias

-ya, más te vale que te pongas lo más sexi que tengas, guapo

-o…ok, bueno, sí, eh, entonces nos vemos en la tarde

-dale

Por Dios, definitivamente este pobre hombre es gago, siempre tartamudea cuando me habla, jajaja pobre. Bueno, iré al baño a ver si tengo al menos un minuto de paz.

Entré al baño para aliviar mi vejiga, y ya estaba por salir cuando sentí que entraron algunas chicas, me apuré entonces para darles el espacio libre, pero al salir me encontré con Yessica y Camila, se estaban maquillando, y en cuanto me vieron comenzaron nuevamente su ataque, quise ser invisible por un segundo para escapar de allí

-te esperábamos bebé

-verás, Yessica tiene tantas ganas de violarte, y yo voluntariamente le ofrecí mi ayuda

-jajajaja muy graciosas, a ver, háganse a un lado que necesito lavarme las manos

-uh, pero qué ruda

-te ves tan sexi cuando te enojas

-¿Pero qué les pasa a ustedes?

Se acercó a mí por detrás, mirándome en el espejo de una manera seductora

-solo dame un beso y te dejo en paz

-ya te lo he dicho muchas veces Yessica, no me enredaré contigo

-¿y conmigo?

-Camila, ya en serio, están empezando a molestarme

-¿pero por qué te haces la difícil con nosotras?

-Será porque solo lo hacen para fastidiarme, además ustedes tienen novio, y ya dejen la bobada, que tengo mucha hambre y dentro de 15 minutos tendré la clase de Socioantropología

Pero entonces Camila me agarra de la camisa y sin darme tiempo de reaccionar me pone contra la pared

-yo no juego contigo, siempre te he dicho que me gustas, pero nunca me haces caso, ya no me dejarás más con las ganas

Y aprovechando mi breve estado de shock por sus palabras me planta un beso apasionado, como pude la aparté de mí

-Lo siento Camila, llegaste tarde, nunca hablas en serio, solo quieres experimentar, pero tendrás que buscarte a otra, porque no será conmigo

Como pude tomé mis cosas y salí corriendo de ese baño, definitivamente todos han enloquecido, ¿qué fue ese ataque en el baño? Necesitaba un momento de paz, bajé a la cafetería y me compré un sándwich con un enorme vaso de milo frío, me senté en un rincón a comer, no quería ver a nadie, pero entonces Alejandra me vio y se sentó a comer conmigo, al menos ella no había mostrado signos de locura hasta el momento.

Y así era, comimos en paz, hablamos bobadas y luego subimos a clase, sin embargo mientras subíamos al quinto piso yo iba un poco paranoica, no quería encontrarme de nuevo a ese par de locas que me atacaron en el baño, por fortuna pude llegar sana y salva al salón, ellas llegaron veinte minutos después, y tuvieron que irse al fondo del salón, lejos de mí.

Mientras el profesor con su larga barba se explayaba en términos tan rebuscados que ni él mismo se entendía comencé a divagar, su gruesa voz actuó como somnífero y no tardé en perderme en mis propios pensamientos, pero la vibración de mi celular me despertó de mi letargo mientras el profesor hablaba algo sobre las palabras y las cosas de Michel Foucault.

Revisé mi celular y era un mensaje de texto de Zafiro

-“no hiciste todas tus tareas, te faltó leer ese libro, apuesto a que no tienes ni idea de lo que habla tu profesor”

Miré a todas partes, ella no estaba en el salón, cómo podía saber lo que pasaba en mi clase, pero otro mensaje hizo vibrar el aparato

-“Cuídate de las depredadoras al salir”

Ese me hizo sonreír y decidí responderle

-“creo que necesitaré unas clases de defensa personal”

Su respuesta no se hizo esperar

-“¿Escribiendo mensajes de texto en clase? Debería ponerte cero por comportamiento inadecuado”

-“Será porque usted resulta ser una distracción irresistible”

-“¿Te me estás insinuando?”…-“por cierto, le gustas a John”

-“¿me pusiste una cámara oculta?”

-“eres tan olvidadiza… en ese estado de memoria dudo que llegues a tu almuerzo con Richard”

-“¿esos son celos?”

-“ya quisieras”

-Espero sus ensayos la próxima semana
-¿Qué? ¿Ensayo sobre qué? Agh, qué dijo

-“señorita desjuiciada, deberías prestar atención en clase en lugar de dedicarse a enviar mensajes de texto”

No es gracioso Zafiro, ahora no tengo la menor idea de lo que se debe hacer, y tengo que bajar lo más rápido posible antes que el par de locas me vuelva a capturar.

Por fortuna para mí Alejandra bajaba delante de mí, así que corrí por las escaleras para alcanzarla y que me explicara lo que me perdí de la clase, ella muy amablemente me explicó lo del ensayo y me acompañó a la salida, donde un impaciente Richard me esperaba

-¿Él es tu novio?

-No Aleja, soy lesbiana, ¿lo recuerdas? Él es como mi hermano mayor

-tiene cara de impaciencia

-jajaja sí, eso veo

-Bueno Lisa, que estés bien

-gracias Aleja, cuídate

En cuanto salí Richard me abrazó, y salimos en dirección del restaurante más cercano

-tienes mucho que contarme Lisa, no vuelvas a apagar tu celular por tanto tiempo

-no puedo prometerte nada

-bueno cuéntame

-primero busquemos un buen lugar y ordenemos el almuerzo, mientras tanto solo te digo que he tenido la mañana más loca que te puedas imaginar


Mientras llegábamos al restaurante y hacíamos nuestro pedido le conté todo lo que me había pasado esa mañana, él no hacía más que reírse de mí, pero yo sabía que en cuanto llegara nuestro pedido el tema que abordaríamos sería realmente el más interesante.

domingo, 27 de abril de 2014

Zafiro 15

Escuché un suave suspiro de Zafiro y nuestras miradas se encontraron, ella sonrió dulcemente y, sin avisarme, me tomó en sus brazos y saltó, la fuerza de su impulso hizo que dibujáramos una amplia parábola que nos llevó justo hacia el borde del cráter, en el lugar donde habíamos descendido

-¡aaaaaaahhh!! ¿Me querías matar de un susto o qué?
-jajajajaja qué exagerada… es que quiero que veas el tallado desde arriba, pues a ras de suelo no se aprecian bien muchos detalles debido a sus dimensiones.
-¡A la próxima avisas…!!!
-bueno, ya deja de quejarte y sube

Dijo con una sonrisa mientras me abría la puerta del auto, le obedecí haciendo un mohín arrugando la nariz. Tomamos cierta altura y una potente luz delantera iluminó la totalidad del cráter, visto desde ese punto aquel monumento lunar era sencillamente hermoso.

-¡Oh!
-Lo sé, se ve mejor a distancia, volveremos en unas semanas, pues la luz del sol destaca detalles que la artificial no puede… por ahora tengo otro destino en mente

Yo la miré entre confundida y asombrada. La luz se apagó, y sólo me di cuenta de que nos movíamos cuando volví a ver la luz del sol reflejada en la arena lunar.

-ya puedes quitarte el casco, a donde vamos no lo necesitarás
-¿volvemos a casa?
-Sí, volvemos a la Tierra

Le obedecí y me quité el casco dejándolo descansar sobre mis piernas y sacándome los guantes en el proceso. No podía quitar la mirada del vasto espacio frente a nosotras, donde la tierra iba aumentando de tamaño cada milésima de segundo dada la velocidad a la que íbamos; el cálido roce de su mano sobre la mía hizo que pudiera ver el guiño que me hizo con sus ojos y su sonrisa juguetona, le hice una interrogación muda juntando mis cejas, ella solo se encogió de hombros y me señaló con su mentón hacia el frente, entonces devolví mi mirada al espacio para quedar boquiabierta con las luces boreales que danzaban sobre el polo norte.

Volamos en círculos para poder contemplar con mayor detenimiento aquel espectáculo natural, luego dimos unas dos vueltas al planeta mientras ella, como si de una clase de geografía se tratara, me iba señalando sus lugares favoritos, a la vez que me daba una pequeña lección de meteorología y las diversas formaciones de nubes existentes. Debo decir que aprendí más con ella en esos pocos minutos que en mis doce años de escuela ya olvidados.

Nos acercamos al océano Pacífico y entramos en la atmósfera terrestre, volando sobre esa tenue franja en penumbra que separa la noche del día, de momento solo podía contemplar el inmenso azul profundo del mar, pero luego, poco a poco comencé a distinguir algunos puntos más claros, donde se formaban grupos de islas, seguimos sobrevolando ya claramente en la zona diurna, y nos alejamos de esas formaciones insulares hasta estar de nuevo en mar abierto, pero justo cuando creí que seguiríamos quién sabe a dónde, ella descendió considerablemente, entonces pude notar una diminuta formación coralina, abandonada en medio del inmenso océano, un hermoso atolón que formaba un círculo casi perfecto.

Yo sonreía como tonta, ver todo aquella belleza desde el aire y en su compañía era lo mejor de lo mejor. Tal vez tendría ahora una clase sobre la formación de las islas, o sobre las mareas, debido a la poca altitud a la que volábamos, o quizá fuera una demostración del vuelo de las gaviotas y otras aves marinas, a las que perseguíamos en círculos sobre el atolón, estaba en total expectativa, simplemente disfrutando cada nanosegundo de ese vuelo maravilloso.

Su velocidad se redujo notablemente al tocar el agua en el lago interno del atolón, entonces la mire con un gesto de ironía.

-¡esto ya es el colmo! ¿También navega? ¿Y qué más hace, se convierte en submarino?
-jajajajajajaja- digamos que sí, se parece un poco a la dueña, es muy resistente y versátil
-¡Dios!!! Nadie va a creerme
-¿Es necesaria la credibilidad de otros?
-pero… algo tendré que decirles sobre mi desaparición este fin de semana en compañía de una hermosa y aterradora mujer… además que poder hablar sobre ti te haría más real, pues de mis amigos solo Richard te ha visto, y sinceramente estos días contigo han sido demasiado bellos para ser reales
-puedes contar lo esencial sin entrar en detalles… ¿no crees?
-Sí, bueno, tienes razón
-¿Es tan importante que todos conozcan tus intimidades?
-¡No!!... cómo te explico… es solo que quisiera poder hablar de ti con libertad, y compartir un poco la felicidad que le has traído a mi vida en estos días, lo maravilloso que es pasar el tiempo junto a ti… eso es lo importante… no es necesario decir que me llevaste de paseo a la luna, ni nada por el estilo, porque independientemente de todo esto, -dije con un gesto circular de mi brazo señalando el todo y la nada,- es tu compañía la que lo hace maravilloso
-oh, ya veo, ¿quieres presentarme oficialmente?

Abrí mis ojos atónita ¿tan evidente era?

-no… bueno, sí, ¡No!... ¡no lo sé!!
-jajajajaja te ves adorable cuando te sonrojas
-Zafiro…
-… ¿sí?
-es que… (¿quieres ser mi novia? La pregunta sonó fuerte en mi mente) ¡nada! Solo… ¡gracias! –dije cerrando la distancia y abrazándome a su cuello en la medida que la estrechez del auto lo permitía
-¿qué es lo que agradeces?
-el fin de semana más maravilloso que he tenido en toda mi vida
-uh… eso suena a que ya te aburriste
-¡No!! No quise decir eso
-entonces no agradezcas lo que yo también he disfrutado… además, aquí el domingo apenas empieza, así que lo siento por ti si ya querías irte a casa, pero te informo que es hora de salir del Skadi
-No quiero volver a casa… (quiero vivir contigo… ¡Por Dios qué estoy pensando!!!)
-Me alegra escucharlo, pues planeo retenerte durante las siguientes 12 horas

Sonreí feliz de que no pudiera leerme el pensamiento, y también de saber que aún tenía todo un día para disfrutar su compañía. Abrí la puerta pero la volví a cerrar de inmediato al ver que estábamos sobre el agua, en el centro del atolón y por el color del mar parecía no tener fondo.

-es muy profundo… dije con cierto temor
-jajajaja de qué te asustas si nadas perfectamente, solo quítate la ropa, así no tendrás que cargar con todo ese peso extra
-debiste decirlo antes
-creí que no era necesario, ¿es obvio, no? Aquí no se necesita tanta ropa, ¿acaso no has visto el paisaje alrededor?
-sí, bueno, ya no te burles… creo que aún estoy en la luna… tú me sacas de la realidad todo el tiempo

No supe en qué momento, pero ella ya estaba luciendo un seductor bikini de un brillante color lila que lucía perfecto sobre su piel turquesa, abrió su puerta y saltó al agua, entonces torpemente procedí a quitarme toda la ropa que traía… ¿Por qué en primer lugar, me había dejado esa ropa para mí si planeaba traerme al mar?

Terminé de desnudarme y entonces noté el color de ropa interior que traía y al que al salir de la ducha no le había puesto atención con tantos afanes, era un conjunto de baño muy sensual, de un brillante tono rojo escarlata que resaltaba sobre mi piel como un anuncio de neón, ella sí que había planeado muy bien mi ropa, sentí vergüenza en el acto, y creo que mi cara se puso más colorada que las diminutas prendas, pero cerré mis ojos, abrí la puerta y salté al agua con la esperanza de que el mar cubriera mi pudor, ¿por qué no había prestado más atención al vestirme esta mañana?

Me sumergí lo suficiente para disipar mis temores y luego salí a la superficie, ella emergió alegremente frente a mí, retándome en una carrera de nado hasta la orilla, que de carrera no tuvo nada pues jugueteamos durante todo el trayecto

Caminamos por la suave arena de la orilla, recorrimos la pequeña extensión de vegetación, recolectamos pequeñas conchas marinas e hicimos unas buenas horas de buceo, la belleza de los corales y la fauna submarina me dejó maravillada. Me enseñó a recolectar ostras de las que disfrutamos su sabor y en las que encontramos siete hermosas perlas, completamos el almuerzo con unos peces que ella sacó del mar abierto, y que asados tenían un sabor exquisito.

Hicimos el amor sobre la playa, entre la caricia de las olas y el cálido sol del atardecer, así recibimos la noche y pudimos luego contar estrellas fundidas en un íntimo abrazo que ninguna de las dos tenía intención de romper… el silencio entre las dos solo era roto por mutuos besos cargados de dulzura y amor, pues las palabras eran insuficientes para expresar lo que estaba experimentando, tuve la conciencia clara de que en sus brazos había encontrado por fin mi lugar en el mundo.

-es hora de volver
-no quiero
-tienes clase en una hora
-¿Qué?
-así es
-pero… si es media noche
-Aquí son las dos de la madrugada, pero en tu bella patria ya son las 7am
-¡No!... ¿cómo?... no llegaremos a tiempo

En cuanto lo dije quise no haber dicho nada, en mi burbuja personal había olvidado la alucinante velocidad de Skadi, seguramente estaríamos en Medellín en menos de lo que dura un parpadeo. Ella puso sus ojos en blanco con un gracioso gesto de exasperación

-¡eres tan olvidadiza!
-sí, ya lo sé, estaremos allí en un segundo… ¿pero realmente tengo que ir?
-Tú dirás… puesto que pasaste casi cinco horas dibujándome para poder entregar tus deberes
-Está bien… pero creo que no estaré en el estado mental adecuado para recibir clases
-um… no pensé que sería tan perjudicial para ti

Frunció las cejas con una sombra de decepción en la mirada, yo me apresuré a tomar su rostro entre mis manos para aclararle mis palabras

-¡No!! No me malinterpretes… lo que quise decir es que no es tan fácil bajar del cielo, contigo he estado en el paraíso y creo que tendrán que pasar unas buenas horas mientras vuelvo a adaptarme a la vida terrenal, o que al menos logre ser algo funcional con la rutina de mi cotidianidad, pues dudo que logre “aterrizar” del todo

La besé tierna y apasionadamente, para dejarle en claro a qué me refería con el paraíso, dejando el paisaje circundante como mero telón de fondo, cualquier maravilla natural perdía importancia cuando, no solo nuestros cuerpos sino, sobre todo nuestras almas se fundían de aquella manera. Culminé el beso con la misma suavidad que lo había empezado, para decirle en un susurro

-volvamos a casa

Tal como lo había pensado, estuvimos en casa de Zafiro en menos de un minuto, hubo tiempo suficiente para un buen baño que sacara la salinidad de nuestros cuerpos. Me devolvió mi ropa en estado de limpieza, la miré extrañada, pues ya había olvidado lo que traía puesto para encontrarme con ella.

Después de vestirme con mi querido jersey de rayas azules, los jeans grises y mis converse, sin olvidar la chaqueta impermeable de color gris oscuro, tomé los dibujos que había hecho de Zafiro y los guardé cuidadosamente en una carpeta que ella me prestó, agregué unos cuantos papeles en blanco y algunos lápices para trabajar en clase, desayuné otra de sus exquisiteces en su cocina y al fin salimos rumbo a la universidad.

Nos despedimos con un suave beso y bajé del auto. Caminé directo a la puerta como si estuviera soñando, ahora comprendía cabalmente el surrealismo, pues después de semejantes vivencias allí estaba, caminando sobre los adoquines de cemento, de vuelta a la realidad.


Encendí mi teléfono, y ni siquiera me sorprendí al descubrir el escandaloso número de llamadas perdidas y los mensajes que tenía en mi buzón. Suspiré. Sí, estaba de vuelta, y aquel sería un largo día.